lunes, 3 de agosto de 2009

ANTESEDENTES DE LA CRISIS EN ESTADOS UNIDOS

CRISIS HIPOTECARIA ESTADOS UNIDOS: ANTECEDENTES Y
CONSECUENCIAS

El siguiente documento es un acercamiento a la crisis hipotecaria que está
viviendo Estados Unidos, en él se describen los antecedentes de esta, se define el
segmento subprime y se explica el porque fue el generador de la crisis; también
cita algunos efectos que ha tenido este fenómeno en los mercado tanto de Estados
Unidos como del mundo e indica las medidas que se han tomado para calmar el
nerviosismo en los agentes económicos.
Palabras Clave: FED, Segmento subprime, mercados, agentes económicos,
Estados Unidos.
1 Las opiniones y estimaciones contenidas en este documento son responsabilidad exclusiva de su
autoRA y no comprometen ni a la universidad EAFIT ni al GIFYB ni al Bufete Financiero.
2 Estudiante de Administración de Negocios de la universidad EAFIT onceavo semestre;
CoinvestigadorA en el proyecto: “El riesgo de mercado: un enfoque analítico y comparativo” del
Semillero de investigación Bufete Financiero; correo electrónico: lduqueto@eafit.edu.co
1. Antecedentes de la crisis
Entre los años 2001 y mediados de 2003 la FED3 redujo su tasa de interés de 6,5%
a 1%, buscando contrarrestar la desaceleración que presentaba la economía, esta
medida logró impulsarla y conseguir niveles de crecimientos óptimos, así pues el
PIB se ubicó en un rango de 2% a 2,8% en los años de 2000 a 2007. Un
componente importante de la recuperación económica fue el dinamismo del sector
inmobiliario, el cual se benefició de las bajas tasas de interés, el aumento de la
intermediación financiera dedicada a este sector y la creación de productos
financieros que permitieron diversificar el riesgo de crédito. El bajo costo de
financiación de vivienda aumentó la demanda del mismo, acelerando el
incremento del stock de la deuda hipotecaria a tasas de dos dígitos por un periodo
de cinco años. Esta abundancia del crédito hipotecario, generó un rápido
crecimiento de la construcción y venta de viviendas, fenómeno que produjo un
aumento en los precios de la propiedad raíz, llegando a su máximo nivel de
valorización en el 2004.
2. Segmento Subprime, originador de la crisis
El “Subprime” es un sector hipotecario de baja calidad de Estados Unidos,
compuesto por hogares con antecedentes crediticios negativos o con altas tasas de
endeudamiento; este tipo de cliente les implica a las entidades financieras estar
expuestas a mayores riesgos y por consiguiente a un aumento en su rentabilidad,
debido a que se les otorgan créditos pero a mayores tasas, por lo general hipotecas
con tasas de interés ajustable (ARM).
Con un escenario, de poca regulación en este tipo de segmentos (crediticio
enfocado a la vivienda), una amplia liquidez disponible en la economía y unas
bajas tasas de retorno percibidas por los inversionistas, condujo a los
intermediarios financieros a buscar este tipo de clientes y les desembolsaron
incluso sin requerimientos de documentación de ingresos del solicitante. En el
3 FED: Reserva Federal
transcurso del ciclo económico se empezó a percibir la consecuencia de esta mal
práctica, ya que los clientes del segmento “Subprime”, comenzaron a retrasarse en
los pagos, debido a los aumentos de las tasas de interés, este fenómeno generó una
desaceleración en la demanda de créditos hipotecarios y a su vez una disminución
en el precio de la propiedad raíz. De acuerdo con cifras de The Wall Street
Journal, 80 % de la deuda de los consumidores estadounidenses (más de 12
billones de dólares) corresponde a créditos hipotecarios.
3. Efectos del “Subprime”
Hace mas o menos 20 meses la “Burbuja Inmobiliaria” se rompió y desde
entonces los precios de la propiedad raíz han diminuido de una manera
considerable, las ventas cayeron y el monto del crédito hipotecario de los
compradores (Banco de Bogotá, 2007), supera el valor de su propiedad; lo que
inicialmente se focalizó en un problema del sector inmobiliario norteamericano, se
extendió otros agentes de la economía Estadounidense como:
· Constructoras: Fueron las primeras en sentir el impacto, debido a la
disminución de la demanda por propiedad raíz. La situación podría
extenderse en la medida en que las menores ventas de vivienda han
incrementado los inventarios vigentes
· Vendedoras mayoristas y minoristas4
· Compañías de financiamiento hipotecario: En este tipo de compañías se
encuentran las que hacen parte del origen de crédito, su titularización y
posterior comercialización en los mercados. Las que más se han visto
afectadas, son las originadoras de créditos hipotecarios, las cuales han
visto restringida su disponibilidad de recursos para otorgar nuevos créditos
y enfrentan dificultades para venderlos a los bancos de inversión que los
titularizan. Ejemplo de esto son la múltiples quiebras de compañías de este
segmento New Century Financial y American Home Mirtgage.
· Bancos: La exposición de estas entidades a través de inversiones o por el
aumento de riesgo de crédito, generó una fuerte desvalorización en sus
acciones.
4 Las compañías especializadas en vender productos para la mejora del hogar.
· Consumidores norteamericanos:
A. Menor extracción de capital de la vivienda: La significativa
valorización de la vivienda durante el auge, favoreció la riqueza
de los hogares, los cuales tuvieron disponibilidad de recursos
inmediatos a través de las líneas de crédito respaldadas en el
valor de sus casas (ECV)5. Con la normalización de los precios,
el ECV ha disminuido, por lo tanto el nivel de consumo de los
hogares también.
B. Encarecimiento del crédito: Debido al aumento de tasas de
interés por parte de la Fed desde el 2003, con esto el costo del
crédito ha venido incrementándose progresivamente.
C. Restricción del crédito: Implementación de nuevos estándares
crediticios por parte de la Fed y de entidades financieras.
D. Aumento en la cartera morosa: Los dos factores señalados
anteriormente se juntan para imposibilitar el refinanciamiento
de los créditos hipotecarios. El impacto directo de esta situación
se traduce en el aumento de la moratoria y los embargos.
E. Pérdidas por inversiones
· Inversionistas:
A. Hedge Funds6: El objetivo de estos agentes es diversificar el
riesgo aprovechando las correlaciones inversas en los diferentes
activos, la búsqueda de nuevos retornos los llevó a adquirir
activos riesgosos como los respaldados en créditos hipotecarios.
Los que estuvieron más expuestos al sector inmobiliario fueron
los primeros en congelar sus fondos por parte de sus
inversionistas y en última instancia ir a bancarrota.7
5 Técnicamente este concepto se denomina ECV (extracción de capital de la vivienda).
6 Hedge Funds: Fondos cuyo objetivo es la máxima rentabilidad y cuyo riesgo expuesto sea igual
o menor al del mercado en general, para lo cual emplea técnicas de cobertura”
7 Tal fue el caso de algunos fondos de Australia como Basis Capital Fund Management y Absolute
Capital.
B. Fondos de inversión especializadas: La tenencia de activos
respaldados en créditos hipotecarios los expone cuantiosamente
y más si se enfocan en un solo sector, como por ejemplo el
inmobiliario; es así como se quebró el banco Bear Stearns.
C. Firmas de adquisiciones apalancadas8: Disminución en
negocios de este tipo debido a la escasa liquidez en el mercado.
Esta situación también ha generado efectos alrededor del mundo; se aumentó el
nivel de aversión al riesgo, diminuyéndose el apetito por inversiones en mercados
emergentes; los bancos centrales de la Unión Europea, Japón, Canadá, Suiza y
Australia inyectaron más de 300 mil millones de dólares a sus sistemas
financieros, a fin de darles liquidez, tranquilizar a los mercados y evitar una fuga
masiva de inversiones. Todo lo anterior ha generado un aumento en la revaluación
del dólar frente a otras monedas y el aumento de las tasas de interés alrededor del
mundo.
4. Reacciones de la FED
Para disminuir el nerviosismo de los mercados, en el transcurso del mes de
agosto, La Fed realizó una serie de inyecciones de capital al sistema financiero,
este mecanismo no fue suficiente, ya que continuó la tensión. Por tal motivo,
decidió sorpresivamente el 17 de agosto recortar la tasa de corto plazo9 50 puntos
básicos dejándola en 5,75%, con este hecho los mercados se tornaron optimistas y
se lograron recuperar la mayoría de las bolsas del mundo. Otro suceso importante,
fue la publicación de la minutas de la Fed el día 28 de agosto, este provocó
nuevamente nerviosismo en los agentes, ya que la Reserva Federal informó que
podría ser necesaria una respuesta de la política si empeoraran las condiciones
financieras, ya que este hecho podría afectar el crecimiento del país.
8 Patrimonios privados piden prestado dinero para comprar una compañía y mejorar sus procesos,
para volverla más productiva.
9 Tasa Lombarda: Tasa con la cual el banco central le presta a las entidades financieras.
El día 18 de agosto de 2007, la Fed decidió bajar nuevamente en 50 pb la tasa de
interés10, quedando así en 4,75%, con el fin de proteger a la economía de la
desaceleración del sector inmobiliario y de las turbulencias de los mercados. Este
nivel de tasas no se había presentado desde mayo del año pasado. Se trata de la
primera rebaja del costo del dinero desde junio del 2003.
Luego de esta decisión, los analistas esperan que la Reserva Federal de Estados
Unidos reduzca nuevamente sus tipos de interés antes de finalizar este año. "La
economía de E.U. necesita crecer entre 2,5 y 3 %, si no se estanca", dijo Bill
Gross, gestor de Total Return Fund, de 104.400 millones de dólares, el mayor
fondo de bonos del mundo. "Históricamente, cada vez que estamos cerca de una
pérdida de velocidad la FED baja los tipos a corto", dijo. Los últimos datos del
Gobierno muestran una imprevista pérdida de empleo en agosto, una caída de las
ventas minoristas y un moribundo mercado de la vivienda sin recuperación a la
vista. Ahora que el PIB de E.U. probablemente crecerá a una tasa anualizada de
menos de 2 %, se especula con otro recorte de la FED es seguro antes de enero.
5. Impacto en la economía Colombiana (La República, 2007)
La Junta Directiva del Banco de La República de Colombia dice: “La solución de
la crisis del mercado hipotecario puede ser más lenta y tener mayor efecto en el
crecimiento de la economía mundial que lo inicialmente previsto”. Por tal motivo
este organismo ha estado esta monitoreando la evolución de la crisis hipotecaria
de la mayor economía del mundo, porque tiene la preocupación de que esta
situación tenga efectos en la demanda y los precios de productos de exportación o
se traslade al sector financiero local. El aporte que hace Estados Unidos a la
economía Colombia es del 25%. El Gerente General del Banco de la República,
José Darío Uribe, menciona que los flujos de capital hacia el país puede impactar
10 Tasa a la cual se prestan entre sí las diferentes entidades financieras.
de forma negativa la economía, debido a que puede ocasionar volatilidades más
altas en el mercado intercambiario del que se ha presentado hasta el momento.
Por otro lado, el sector financiero considera que el impacto del problema
hipotecario en Estados Unidos no afectará de manera significativa la actividad
económica colombiana., ya sea por canales financieros o reales. Por fortuna para
todos, dicen los banqueros, la crisis hipotecaria que se está dando ocurre cuando
el crecimiento mundial es fuerte y dinámico, por lo que sus posibles impactos
sobre el resto del mundo, en especial el emergente, se han contenido.
Según la Asociación Bancaria (Asobancaria), la evidencia de una fuerte recesión
en los Estados Unidos no es concluyente “Si bien es cierto que hay una
desaceleración, no se puede afirmar que ese país entrará en una fuerte recesión
que detenga el crecimiento del mundo. Los datos sugieren que hay estabilidad e
indicios de recuperación”, agrega. Más aún, señala la agremiación, comparado
con otros períodos de desaceleración parece ser que éste es motivado por factores
puramente domésticos que en el pasado no han tenido canales de contagio
significativos hacia el resto del mundo.

El Banco Mundial, la CFI y los antecedentes de la crisis financiera
Si bien la crisis financiera pareció como surgida de la nada, Paulo dos Santos de la Universidad de Londres sostiene que las condiciones estuvieron dadas como consecuencia de la privatización, liberalización y desregulación del sector financiero. Lejos de quedar restringidas al mundo rico, el Banco Mundial y la CFI han desempeñado un papel primordial en impulsar estas políticas en todos los mercados emergentes, exponiéndolos así a las repercusiones de la crisis financiera.
El Banco Mundial no perdió tiempo en utilizar las dificultades financieras para hacer que las economías de mediano ingreso promuevan una agenda privatizadora y recortes en el gasto social del estado. Sin embargo, la prescripción ortodoxa de trasladar los costos de una crisis financiera a la gente común a través de recortes en los servicios sociales es particularmente objetable en la situación actual. Esto habrá de empeorar la recesión, y plantea una pasmosa doble moral en un momento en el que estados de Estados Unidos y países de Europa occidental se preparan para gastar más con el fin de minimizar el daño infligido a sus economías por la recesión mundial que se viene desarrollando.
También resulta especialmente ofensivo teniendo en cuenta que la incidencia y programación del Banco Mundial en los últimos diez años contribuyó directamente a las vulnerabilidades financieras que hoy en día provocan tensiones en las economías de América Latina, Asia del Este y Europa Central y del Este. Fueron los economistas del Banco los que encabezaron el impulso político para el ingreso de los grandes bancos internacionales a las economías de mediano ingreso. La Corporación Financiera Internacional (CFI) proporcionó un considerable apoyo económico para el desarrollo de muchos de los modelos e instrumentos financieros que se encuentran en medio de esta crisis, incluyendo préstamos de consumo y préstamos hipotecarios, titularización de préstamos, valores con respaldo hipotecario, obligaciones de deuda colaterales, y modelos de negocios del tipo "originar para distribuir" en esos países.
Fue a través de estas acciones que el Grupo del Banco Mundial contribuyó a instalar las mismísimas prácticas, instrumentos, instituciones y desequilibrios financieros que dispararon la actual crisis financiera. Como en Estados Unidos, los sistemas de crédito pasaron a concentrarse en otorgar préstamos a hogares individuales, lo cual derivó en deudas personales cada vez mayores, y en transferir las crecientes ganancias provenientes de sueldos al sistema financiero en la forma de pagos por el servicio de la deuda y tarifas varias.
En muchos países, este auge de los créditos concedidos a los hogares derivó en grandes altibajos en materia de especulaciones inmobiliarias así como en déficit comerciales cada vez mayores provocados por los gastos de consumo. Por último, los sistemas financieros desarrollaron serias vulnerabilidades frente a las caídas de los mercados de valores internacionales y de las economías de origen de los bancos extranjeros.
Como sugieren los últimos acontecimientos registrados en economías de Europa Central y del Este, los bancos provenientes de economías desarrolladas fueron claves en lo que respecta a extender la actual crisis financiera a los países de mediano ingreso. Al enfrentar problemas de liquidez en sus economías de origen, estos bancos cortaron los créditos en los mercados emergentes. Y lo que es más importante, su comportamiento en materia crediticia y de financiamiento en los últimos diez años llevó a crear serios desequilibrios y vulnerabilidades económicas y financieras en los países de acogida.
Por ahora las peores consecuencias de estas políticas han sido enfrentadas solo por ciertas economías de Europa Central y del Este. Sin embargo, el mundo en desarrollo todavía mantiene muchas vulnerabilidades, de las cuales son significativamente responsables aquellos que invocan el mantra de la "disciplina fiscal".
Promoción de los Bancos Extranjeros
El Banco Mundial lideró los esfuerzos en materia de investigación e incidencia a favor del ingreso de los bancos extranjeros a los países en desarrollo, al tiempo que consistentemente restó importancia a las inquietudes con respecto a los potenciales riesgos planteados por esta política. Ya en el año 1988 el banco defendía el ingreso de bancos extranjeros a Filipinas, poco después de que los negociadores estadounidenses intentaran por primera vez incluir los servicios financieros en la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales. Para fines de los '90, los economistas del Banco habían proporcionado los documentos de investigación teóricos y empíricos más ampliamente citados, motivando el ingreso de los bancos extranjeros a los países en desarrollo.
Sus argumentos eran principalmente microeconómicos. Los bancos extranjeros beneficiarían a los países en desarrollo, haciendo que sus sistemas bancarios se tornaran más "eficientes", disminuyendo los costos generales, estrechando los márgenes de las tasas de interés, y reduciendo la rentabilidad bancaria. También introducirían productos y prácticas "sofisticadas", estimularían el desarrollo de entidades calificadoras y contribuirían a una mejor regulación. Pocos intentos se llevaron a cabo por conceptualizar el impacto del ingreso de la banca extranjera en el desarrollo, más allá de los estrechos parámetros mencionados a un micronivel. En realidad, los economistas del Banco desoyeron las preocupaciones con respecto a que los bancos extranjeros podrían seleccionar solo lo que les resultara más deseable y concentrarse profundamente en segmentos de mercado particulares, sosteniendo que dicho comportamiento constituiría simplemente parte de la "competencia del mercado".
Durante los '90, una serie de estados eliminaron las restricciones sobre los bancos extranjeros, típicamente con apoyo del Banco Mundial y con posterioridad a una crisis financiera. Los bancos extranjeros se replegaron rápidamente a los mercados latinoamericanos, de Europa Central y del Este y a muchos mercados asiáticos. En México, los bancos de Estados Unidos, España y Gran Bretaña llegaron a controlar cerca del 80 por ciento del sistema bancario. En Europa, especialmente en los nuevos estados miembros de la UE, son los bancos austríacos, italianos, alemanes, suizos y griegos los que dominan actualmente los sistemas bancarios. Muchos de estos bancos recibieron un considerable apoyo financiero de la CFI durante estas expansiones. Raiffeisen International, un banco austríaco que opera por toda Europa Central y del Este, recibió un capital significativo y cientos de millones de dólares en préstamos de la CFI.
Reorientación del crédito
Los bancos extranjeros reorientaron al crédito, alejándolo de la producción de bienes y servicios y acercando los préstamos a los individuos. Introdujeron o extendieron ampliamente los préstamos sobre tarjetas de crédito, los préstamos de consumo, las hipotecas, y los "préstamos de día de pago" garantizados por futuros ingresos por sueldos. Estas actividades produjeron grandes ganancias a costa del ingreso de personas comunes y corrientes, y llevaron a que los bancos locales sobrevivientes siguieran el mismo ejemplo.
En México, conjuntamente con el ingreso de los bancos extranjeros, los préstamos hipotecarios y de consumo registraron un incremento del 15 al 45 por ciento de todos los préstamos otorgados entre 1999 y 2007. En Estonia, donde más del 98 por ciento de los activos bancarios se hallaban controlados por instituciones financieras para el año 2004, los préstamos a individuos pasaron del 10 al 46 por ciento de todos los préstamos concedidos entre 1995 y el verano de 2008. En el sistema financiero húngaro, una tercera parte de todos los préstamos fue adjudicada a hogares a comienzos del año 2008.
Los informes corporativos sugieren que esta actividad crediticia impone costos muy altos sobre las personas comunes. En México, el Citigroup y HSBC recibieron US$1.900 millones el año pasado como resultado de las ganancias derivadas de los préstamos a los hogares y servicios financieros personales relacionados. Tan solo en los primeros seis meses de este año, Raifeissen International recaudó 288 millones de euros en ganancias provenientes de su segmento dedicado a los préstamos y servicios financieros a individuos.
Hacia el año 2006, era cada vez mayor la evidencia que apuntaba a estos cambios y a su probable impacto negativo sobre el desarrollo. Aun así, los economistas continuaban defendiendo la expansión del ingreso de bancos extranjeros sobre la base de que fomentaba la "eficiencia" microeconómica. Para ese entonces, la reorientación del crédito desatada por los bancos extranjeros ya había configurado serios desequilibrios económicos y financieros.
Desde el año 2000 en adelante, el auge de los préstamos de consumo hizo aumentar las importaciones, particularmente en Europa Central y del Este. Los crecientes déficit comerciales implicaban una creciente dependencia de los flujos de entrada de capital. Además, el auge de los préstamos hipotecarios infló las burbujas inmobiliarias de toda la región. Ambos procesos fueron desatados por una innovación particular promovida por los bancos extranjeros: préstamos denominados en euros y francos suizos. Dichos préstamos se fueron extendiendo cada vez más a individuos particulares, especialmente luego del ingreso a la UE de ocho países de Europa Central y del Este en 2004.
Esta actividad crediticia compartía importantes características con los préstamos de alto riesgo (o "subprime") en Estados Unidos. En primer lugar, a menudo contenía elementos depredadores, aprovechándose de tendencias documentadas de los prestatarios a concentrarse exclusivamente en los reembolsos mensuales y no en la totalidad de la carga de la deuda al asumir una hipoteca. Al igual que con las tasas iniciales reducidas ("teaser rates" en inglés) en Estados Unidos, los bancos insistían con pagos mensuales bajos y préstamos más altos que podían obtenerse con créditos en moneda extranjera, sin explicar con frecuencia los riesgos que implican los movimientos del tipo de cambio.
En segundo lugar, los bancos extranjeros contribuyeron a colocar a los prestatarios ordinarios en posiciones financieras especuladoras, que solo resultan sostenibles a través de una combinación de aumentos sostenidos de los precios de origen y una posible futura adopción del euro por parte de la economía huésped. Y en tercer lugar, esta actividad crediticia fue llevada a cabo y fomentada por el fácil acceso a fondos mayoristas baratos en los mercados de valores internacionales.
La actual turbulencia financiera ha expuesto lo frágiles que se volvieron muchas economías de Europa Central y del Este como resultado de esto. El problema crediticio invirtió drásticamente los flujos de capital. Es probable que esto conduzca a devaluaciones que habrán de imponer costos prohibitivos al servicio de la deuda así como la insolvencia masiva de personas comunes y corrientes que tomaron préstamos aparentemente baratos en euros o francos suizos de bancos extranjeros "sofisticados". El Banco Mundial tiene buena parte de la responsabilidad por este resultado.
Crédito y titularización
Desde el año 2000, la CFI ha proporcionado un considerable apoyo financiero a los bancos y otras empresas financieras, concentrándose en los préstamos a individuos, incluyendo "préstamos de día de pago" a hogares de bajo y mediano ingreso, mayores préstamos de consumo, hipotecas y titularización hipotecaria. De acuerdo con su propia divulgación de proyectos individuales, desde el año 2002 la CFI ha aprobado la adjudicación de al menos US$3.100 millones para respaldar esta actividad crediticia en grandes economías de América Latina y de Europa Central y del Este. Al mismo tiempo, se adjudicaron menos de US$2.000 millones para respaldar préstamos otorgados a pequeñas y medianas empresas en esos países. A través de su apoyo a los préstamos concedidos a los hogares, la CFI contribuyó a estimular el auge crediticio, los desequilibrios económicos y la propagación de instrumentos financieros y modelos de negocios problemáticos.
La mayoría de estos programas apuntaban a préstamos hipotecarios como parte de un esfuerzo más amplio por ofrecer soluciones basadas en el mercado al grave problema de la vivienda en esas economías. A este respecto, la titularización se suponía que iba a desbloquear los mercados financieros internacionales y hacerlos "funcionar para los pobres".
Se destinaron casi US$1.800 millones del apoyo de la CFI a la promoción del modelo "originar para distribuir" en los créditos hipotecarios, donde los prestamistas no mantienen ni supervisan los préstamos sino que los transfieren en forma de paquetes a inversionistas del mercado de capitales. La CFI desempeñó un papel decisivo en el desarrollo de la titularización hipotecaria y de los créditos al consumidor en México y en Europa Central y del Este. La misma afirmaba que los mercados secundarios y la titularización habrían de contribuir a respaldar "un funcionamiento eficiente de los mercados financieros locales e internacionales".
A través de estos métodos, la CFI ayudó a propagar las mismas técnicas para la gestión de riesgos, así como los instrumentos y prácticas calificadoras que contribuyeron con la crisis de los préstamos de alto riesgo en Estados Unidos. Esto se sumó a las actuales vulnerabilidades financieras de las economías latinoamericanas y de Europa Central y del Este.
La titularización de los préstamos se basa en la idea de que, en promedio, el desempeño crediticio a futuro se mantendrá de acuerdo con el desempeño pasado. Esto podría resultar adecuado cuando se intenta predecir el desempeño a partir de datos históricos a largo plazo sobre préstamos similares y en condiciones económicas equivalentes. Sin embargo, los recientes auges crediticios apuntaron a nuevos prestatarios sin ningún historial en materia de préstamos, y tuvieron lugar durante el inusual panorama macroeconómico benigno de los últimos años. Mientras los auges tenían lugar, el tema planteaba pocas inquietudes, sobre todo porque estas actividades continuaban siendo altamente rentables. Pero la actual inestabilidad financiera y la recesión mundial que se viene desarrollando afectará a los prestatarios de formas que no tienen precedentes, llevando a defaults imprevistos, activos con rendimiento por debajo del esperado, y más inestabilidad financiera.
Esto provoca serias preocupaciones en México. Desde el año 2004, la CFI canalizó US$718 millones en respaldo a la emisión de más de US$4.000 millones en valores con respaldo hipotecario, la mayoría de los cuales se encontraban respaldados por préstamos concedidos a hogares de bajo y mediano ingreso. A medida que se expandía esta emisión, los prestamistas parecen haber estado asumiendo hipotecas cada vez más riesgosas. Emisiones más recientes de dichos valores están registrando un aumento mucho más rápido de las tasas de morosidad e incumplimiento que valores anteriores. Dado que es probable que la economía mexicana se vea afectada adversamente por la caída de los Estados Unidos, sobre todo por la baja de las remesas, las tasas de incumplimiento serán mucho más altas de lo que se estimaba durante los "buenos tiempos".
¿Y ahora qué?
De manera nada sorprendente, las acciones del Banco están guiadas por la ortodoxia económica liberal. Los problemas de vivienda deberán ser resueltos a través del desarrollo de mercados de capitales. La competencia individual en los mercados bancarios habrá de garantizar supuestamente adjudicaciones de capital que resulten óptimas para el desarrollo económico, siempre que se cuente con una regulación prudencial adecuada.
En general, las políticas del Banco crearon negocios rentables para las empresas financieras más importantes, haciendo uso de las crecientes ganancias provenientes de ingresos por sueldos en los países en desarrollo. En realidad, la liberalización no hizo que los mercados financieros trabajaran para los pobres, sino que puso a los pobres a trabajar para los mercados financieros. A cambio de ello, los mercados financieros crearon serios desequilibrios tanto en las economías ricas como en las que se hallan en desarrollo. Ahora el Banco exige que los pobres asuman los costos de la crisis.
La crisis ofrece una oportunidad para discutir no solo dichas políticas y demandas, sino también sus fundamentos a favor del mercado. Es necesario avanzar en el suministro social de viviendas de calidad como una alternativa al suministro privado a través de los mercados de capitales, que ha demostrado ser tan dañino y costoso para la gente común. Lo mismo se aplica para el caso de las pensiones, la salud y la educación, donde la privatización ha ido crecientemente obligando a los individuos a acceder a los mercados de capital a través de los bancos, los fondos de inversión y las compañías de seguros para poder satisfacer sus necesidades básicas.
De forma más amplia, la crisis contribuye a subrayar el carácter inadecuado de las decisiones descentralizadas y guiadas por las ganancias que adoptan las empresas financieras como fundamento para el desarrollo económico. Las alternativas basadas en una gestión económica consciente deben ser urgentemente vueltas a colocar en la agenda del desarrollo.

¿Cuáles son los antecedentes de la actual crisis financiera?
Los expertos señalan a agosto de 2007 como la fecha fatídica de la economía estadounidense. Fue en ese momento que se insinuó la actual crisis financiera, la cual está vinculada a problemas en el sector inmobiliario de Estados Unidos, en particular a las hipotecas de tipo “subprime”, o sea, préstamos de alto riesgo que incluyen a deudores sin capacidad probada de pago o con dudoso historial crediticio.Lo que calificaron de insignificante, tomó dimensiones globales y muchos bancos internacionales hicieron grandes inversiones en este sector, e intercambiaron las hipotecas como instrumento financiero dentro del mercado. De esta forma comenzaba a crearse una burbuja: los bancos emitieron créditos sin respaldo y sobre papeles se fue creando una falsa riqueza.Como una pompa de jabón, la burbuja explotó y en su efecto dominó arrastró al sistema bancario a la actual crisis, que pone al desnudo lo inoperante de su esencia y las débiles bases sobre la cual se erige el ficticio valor creado.La estructura del Sistema Financiero Internacional surgió en 1945 con la integración económica, al crearse el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, y posteriormente el Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), antecesor de la Organización Mundial de Comercio.A través de estas instituciones se restauraron los flujos mundiales de mercancías y capitales, generándose una interdependencia entre las economías del mundo.Bajo tal estructura era de esperar que se garantizara la cooperación monetaria mediante el apoyo a los Estados miembros, para resolver problemas de balanza de pagos y el adecuado funcionamiento del sistema financiero.Sin embargo, nunca llegó a funcionar como tal y las crisis se han repetido en las últimas décadas.De 1970 a 1980 han ocurrido 112 crisis bancarias en 93 países, las cuales dejaron elevadas pérdidas económicas con un costo promedio superior al 12,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de esas naciones.Una crisis bancaria se manifiesta cuando los activos prácticamente se agotan, los deudores morosos se sitúan entre el 15 y el 20 por ciento del total de los préstamos bancarios, y resolver estos problemas cuesta entre el tres y el cinco por ciento del PIB.Esto ocurrió en agosto de 2007 en Estados Unidos cuando se estancó el sector inmobiliario y se desencadenó la llamada crisis “subprime” o de hipotecas de alto riesgo.El escenario económico se complicó con la caída del dólar estadounidense frente a las demás divisas, el encarecimiento del petróleo y de los alimentos, lo cual abonó el camino para la actual crisis financiera que ni los expertos saben hasta dónde llegarán sus consecuencias.

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